
Quien pregunta por el precio de la aerotermia suele imaginar una tarifa por hora. En Burgos, casi nunca funciona así: se presupuesta la obra completa, con el equipo incluido dentro. La mano de obra es solo una fracción del total. Lo que realmente separa dos ofertas en esta provincia son los kilómetros de desplazamiento hasta zonas como Las Merindades o la Sierra de la Demanda, y la cantidad de fontanería antigua que haya que rehacer.
Este artículo desglosa qué se paga en cada partida, qué implica la puesta en marcha y cómo comparar tres presupuestos sin quedarse solo con la cifra final. Recuerda que las cantidades mencionadas son órdenes de magnitud orientativos. El cálculo real depende siempre de una visita técnica a la vivienda para ajustar potencia y circuitos según su situación concreta.
Qué parte del presupuesto es mano de obra y qué parte es equipo
Al desglosar una oferta, la mayor parte del coste suele ir al equipo. En el mercado actual, una unidad exterior de 12 kW ronda los 3.600 euros y un depósito de inercia de 120 litros cuesta cerca de 1.200. Estos componentes absorben la partida más grande porque determinan la capacidad térmica necesaria para soportar inviernos largos en zonas como la capital burgalesa o las Merindades.
La mano de obra cubre las jornadas de montaje, la conexión hidráulica y la eléctrica. No es un trabajo que se mida bien por horas. Cada vivienda tiene particularidades: en Miranda de Ebro el circuito puede ser distinto al de una casa de piedra en la Sierra de la Demanda, donde la altitud y la humedad exigen ajustes específicos en los ciclos de desescarche.
Por eso resulta confuso hablar de tarifas horarias. Lo habitual y lo correcto es solicitar siempre un presupuesto cerrado. Así evitas sorpresas cuando aparece obra hidráulica extra o hay que adaptar radiadores de hierro antiguo a impulsión baja. El precio final depende del tamaño de la casa y del tipo de emisor, no de la marca del fabricante.
El desplazamiento a la Demanda o a las Merindades se paga, y con motivo
Con 371 municipios repartidos en una provincia grande, el kilometraje pesa. No cuesta lo mismo desplazar un equipo al alfoz de la capital que subirlo a Quintanar de la Sierra, donde la cota ronda los 1.100 metros y las casas son de piedra con muro grueso. Ese desplazamiento no es solo instalar: afecta directamente al servicio posventa.
Priorizar empresas con taller en la comarca evita esperas cuando algo falla. Piensa en una avería en pleno enero, con temperaturas exteriores por debajo de cero y una temporada de calefacción que dura unos seis meses. Si el técnico está lejos, la reparación se demora. En Las Merindades, por ejemplo, la humedad atlántica exige más ciclos de desescarche; tener soporte local facilita gestionar esos ajustes finos sin cruzar toda la provincia.
La fontanería que hay que rehacer, la partida que más varía
Cambiar un circuito que ya funciona no tiene nada que ver con abrir el suelo o sustituir montantes y colectores. En los bloques de los sesenta de la capital y Miranda de Ebro, detrás de una bajante antigua suelen aparecer sorpresas: tuberías corroídas o uniones que aguantan mal al desmontar. En las casas de piedra de Las Merindades o la Sierra de la Demanda, muros de un metro de grosor condicionan el trazado; cruzar de una habitación a otra se vuelve costoso si no hay canaletas claras.
Por eso, esta partida debe ir desglosada en el presupuesto. No vale un precio global para «fontanería». Hay que ver qué metros de tubo van por suelo, qué tramos requieren picar obra y dónde se instalan los nuevos acumuladores. La diferencia entre una vivienda unifamiliar del alfoz con suelo radiante y un piso con radiadores de hierro fundido antiguo marca el alcance real de la reforma hidráulica.
Puesta en marcha, legalización y boletín: qué entra en el precio
Cuando comparamos ofertas de aerotermia en Burgos, la diferencia de precio no siempre está en el equipo. Muchas empresas incluyen en su presupuesto trabajos que otras cobran aparte: la puesta en marcha técnica, el certificado de instalación térmica exigido por normativa y, si toca tocar el cuadro eléctrico, el correspondiente boletín. También entra en juego la retirada de la caldera antigua, algo habitual al sustituir gasoil o propano en casas unifamiliares de la Ribera o las Merindades, mediante gestor autorizado, así como la recuperación del refrigerante de los aparatos viejos por un técnico habilitado.
Estos conceptos administrativos y de gestión de residuos son obligatorios, pero su inclusión en el precio final depende de cada instalador. Si una oferta parece más barata, conviene revisar si esos trámites están dentro o si se añadirán al final. En Termavia verificamos qué incluye cada propuesta para que la comparación sea realista desde el principio.
Mantenimiento y revisión anual: lo que se contrata después
El mantenimiento no viene incluido en el presupuesto de la obra. Se contrata aparte, como un seguro anual. Una revisión de temporada suele incluir la limpieza del filtro, la comprobación de presiones y la verificación de los ciclos de desescarche. En las Merindades o la Sierra de la Demanda, donde la humedad y el frío generan más escarcha, estos ajustes evitan que el equipo trabaje forzado durante los seis meses de calefacción.
El precio depende mucho de la distancia al taller. Burgos tiene 371 municipios dispersos; si el técnico está lejos, la visita cuesta más tiempo y gasolina. La cercanía es lo que hace que la revisión se haga a su hora y no se aplace. Un desplazamiento corto abarata el servicio y asegura la continuidad del cuidado preventivo.
No confundas garantías. El fabricante cubre el equipo por defectos de fábrica. La empresa instaladora responde de la ejecución hidráulica y eléctrica. Son responsabilidades distintas que conviene tener claras antes de firmar cualquier contrato de asistencia.
Cómo comparar tres ofertas sin mirar solo el total
Para comparar de verdad, olvida la cifra final y mira el desglose. Necesitas ver si la potencia calculada responde a la temperatura exterior de proyecto; en Burgos capital o Miranda, con inviernos más suaves que en Quintanar, los valores cambian. Comprueba la temperatura de impulsión: ¿asumen 35 grados para suelo radiante o 45 para radiadores nuevos? Revisa qué emisores dan por buenos, si las partidas de obra están separadas del equipo, dónde fijan el punto de bivalencia eléctrica y si incluyen los conceptos administrativos.
Cuando Termavia traslada el mismo encargo técnico a varias empresas instaladoras de la provincia, estas responden sobre una base común. No hay sorpresas ni letra pequeña porque el cálculo previo iguala las condiciones. Así, la comparación se resuelve en un rato, sin llamadas infinitas aclarando dudas técnicas. Ese es exactamente el trabajo que te pedimos al rellenar el formulario o enviar un correo: nos das los datos de tu vivienda y nosotros preparamos la hoja de ruta para que puedas elegir con criterio.